0

probando

| domingo, 29 de abril de 2012
________________________________________________
Mensaje enviado usando Webmail Telebas 2.7.9
0

Mi Vida

| miércoles, 6 de enero de 2010

Imposible atravesar la vida sin que un trabajo salga mal hecho, sin que una amistad cause decepción, sin padecer algún quebranto de salud, sin que un amor nos abandone, sin que nadie de la familia fallezca, sin equivocarse en un negocio...

Pero lo importante no es lo que suceda, sino cómo se reacciona. Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro incapaz de volver a volar.

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad. Cuando acepta la realidad y tiene aplomo de vivirla. Cuando encara su destino, pero trabaja para cambiarlo.

Uno crece asimilando lo que deja por detrás; construyendo lo que tiene enfrente y proyectando lo que puede ser el porvenir. Crece cuando se supera, se valora, y sabe dar frutos. Uno crece cuando abre senderos, asimila experiencias... ¡Y siembra raíces!

Uno crece cuando se traza metas sin importarle prejuicios; cuando da ejemplos sin importarle burlas; cuando cumple con su labor...

Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas; recoge flores, aunque tengan espinas y marca el camino, aunque se levante el polvo...

Uno crece ayudando a sus semejantes; conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe. Uno crece cuando se planta para no retroceder... Cuando se defiende como águila para no dejar de volar... Cuando se sostiene como ancla e ilumina como estrella. Entonces, solo entonces, crece.